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Juan Carlos Molés: “Tengo la conciencia tranquila”

Tan asequible como siempre nos atendía al teléfono el artesano de Burriana Juan Carlos Molés, de sus palabras se desprende que las fallas 2007 han sido un mal trago, y que está dispuesto a olvidar, siempre cuando la polémica no llegue a mayores.
Molés afirma tener la conciencia tranquila y que lo plantado se ajusta con creces a lo acordado y que no entiende las posturas tomadas tanto por el presidente de Sueca-Literato Azorín como por el de la comisión Paseo de la Alameda-Avda. de Francia, Julio Tormo.

 

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Respecto a este último caso, les recordamos que en el número de Actualidad Fallera, donde pormenorizábamos la sección 1ªA, ya advertíamos la modificación del proyecto original de este monumento, la figura de la fémina que aparecía desde su base para asomarse al otro lado del espejo había desaparecido respecto al proyecto presentado en JCF y que así se ve reflejado en el libro oficial y en el resto de publicaciones que mostraban los bocetos de primera, menos en Actualidad Fallera, algo que se consumó al ver la falla plantada.
Los presumibles, por lo visto, problemas económicos respecto a lo acordado inicialmente, parecen ser el eje central de la polémica.
Según Juan Carlos Molés, "todo esto se habría evitado si hubieran hablado con migo antes de airear nada a los medios de comunicación". El de Burriana reconoce que en su taller hay más figuras y que tiene claro que hubieran salido de allí si se hubiera cumplido lo pactado, al igual que nos afirma que "algunas de las figuras que en la actualidad se encuentran en el casal de la comisión de Ruzafa no corresponden a esta, sino que se llevaron por error en uno de los últimos viajes de transporte, y sinó ¿porqué no se plantaron?"

 

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De la plantà quizá habría tema para escribir una novela entera, y no sólo en la calle Sueca, desde ciertos retrasos de transporte producidos por posibles retrasos de otra índole, grúas incompletas y hasta cambios de grupos de los ninots de base respecto a lo dispuesto por el artista.
Molés insiste en no querer entrar en polémica, su trabajo, por suerte para él, no depende exclusivamente de las fallas y tiene claro la honestidad y calidad de su taller. Respecto a sugerir que su monumento hubiera estado incompleto respecto a lo dispuesto en boceto, para el de Burriana no existe duda, "si hubiera sido así no hubiera obtenido premio alguno", recordemos que el monumento plantado para la comisión de Sueca fue galardonado con el noveno premio de la máxima categoría.
El artesano nos reitera su posición de expectante ante la situación, "no me han querido coger el teléfono ni uno ni otro, les llamé la noche de la cremà por si existiera algún problema con el viento y tampoco recibí respuesta". Esperemos que el vendaval escampe pronto, dado que estas polémicas no favorecen en nada a la fiesta y si prosiguen nos tememos lo peor. La rumorologia señala ciertos documentos firmados, pagarés extraños, desprecios varios entre contratante y contratados e incluso entre aparentes amigos.
Dos comisiones de solera, dos entidades imprescindibles para la fiesta fallera, cuya calidad humana y festiva están más allá de cualquier duda y un artista, grande entre los grandes y que su palmarés así lo acredita, no pueden ni deben estar en boca de todos por estás circunstancias.