Braulio okTan sólo son unos escasos 90 días los que nos separan de la fecha en la que debemos quemar nuestros monumentos. Esto significa que entramos en la recta final del ejercicio y tanto unos como otros no deberíamos bajar la guardia en ningún sentido, más bien todo lo contrario.

Con los datos que cada día conocemos, la situación no se presenta demasiado halagüeña. Demasiados contagios y demasiados ingresos en hospitales. Las cifras alcanzadas en estas fechas y la expansión de la nueva variante del virus son aspectos verdaderamente preocupantes, sin contar con lo que pudiera llegar tras la celebración de las Navidades.

Sin ánimo de aguar la fiesta a nadie ni de colaborar en la difusión de pánicos innecesarios, lo cierto es que nos encontramos en una situación delicada dentro de unas fechas en las que, como hemos dicho, el ejercicio fallero asume la mayor parte de sus actos y donde la convivencia es imprescindible para que todo salga perfecto.

El hecho de que el virus no sea tan dañino como al principio nos puede dar una pequeña ventaja respecto a lo que sucedió hace dos años, puesto que, según las autoridades sanitarias, estamos lejos de ello debido a la vacunación masiva y la continuidad con el uso de las mascarillas

Hablando de las Fallas, tenemos claro que se están analizando constantemente las situaciones, pero hay algo en lo que debemos pensar, que no es otra cosa que seguir practicando la prudencia. Seguir el camino de sentido común que han andado las comisiones durante todo este tiempo, en el que han sido un verdadero modelo.

El sacrificio colectivo es necesario y, lo mismo que hemos sido ejemplo que seguir durante el grueso de la pandemia, debemos continuar siéndolo en esta etapa. Nuestra fiesta es muy importante y no podemos permitir que se pare ni se deteriore, pero también hemos de pensar que la salud es mucho más.

La sociedad en general no deberíamos tomarnos a broma estas indiscutibles acciones, porque no vamos a ningún sitio con negacionismos y palabrerías de unos cuantos. La realidad es sólo una y no es otra que la que estamos viviendo día a día. Cuídense, tomen todas las precauciones sanitarias, vacúnense y lleven mascarilla.

Feliz Navidad y próspero año nuevo

Mis mejores deseos para que se cumplan los sueños de todo nuestro colectivo fallero, que la situación cambie sustancialmente, pero, insistiendo una vez más, en que la colaboración de todos respetando la normas sea un hecho consumado. Feliz Navidad.

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