Carro vacío

cendraCrema més el sol d’abril que el de tot l’estiu. ¡Y llegó el verano! ¡Y con él las preselecciones! Y con ellas las cuestiones que “verdaderamente” importan. Así que “hagamos el silencio”, no alcemos la voz, que en estos momentos... no interesa... a ver si “se enfadan” y mi “candidata” no pasa el corte... Al menos ésta es la impresión que uno tiene, viendo, leyendo y escuchando este mundillo nuestro de las fallas. Que visquen les falles!

Ira d’amic és així com pluja d’estiu. Eso sí, algunos són autenticos “tocacampanes” que no parar de repicar y repicar sin cesar, más cansinos que las moscas, auto-adjudicandose el rol de nuevos “centinelas de occidente”, vigías de la “pureza”, “martillo de herejes”, “ Luz de Monteolivete y espada de Roma...  En fin si así son felices. Eso sí, ¿credibilidad?, ¿fiabilidad?, nula. Que visquen les falles!

Del sol de l’hivern i dels núvols de l’estiu, enganyats eixiu. Resulta, cuanto menos, curioso cómo enarbolan, cual gallardetes victoriosos, las opiniones “favorables” de los denominados “rojos” aquellos que no paran de hacer “oposición” con las fallas. Y cómo “silencian” las mismas opiniones cuando no van en el sentido que les interesa. ¿Qué no son los mismos quienes las emiten? Han de hacérselo ver, unos y otros, porque así no saben a quien hacen la cama o el caldo gordo... Que visquen les falles!

Qui diu mal de l’estiu, no sap el que diu. Mientras algunos y algunas andan perdidos en sus “cosas”... que nunca tienen que ver con las fallas... qué lástima... qué invisibilidad... qué torpeza... Que visquen les falles!

Qui a l’estiu ombreja, a l’hivern famoleja. A tortazos hemos estado, a golpes. Lanzandose las palabras a la cabeza, como hacían los chavales cuando salian a los márgenes de los barrancos para lanzarse piedras desde un pueblo a otro. Y ahora, cuando el barranco se ha hecho infranqueable, lo único que nos preocupa son las “carpas”. ¡Tiene bemoles! Porque además el barranco está seco y no hay ni una sola carpa en él... ¿y los puentes? Que visquen les falles!

Ni sol d’estiu ni confiança en el qui escriu. Al menos si se ofreciesen alternativas, ideas para conseguir y solicitar algo que a la gran mayoría de comisiones les resulta “imprescindible”, y me refiero a las “carpas”. Un ejemplo: si el 20 de marzo algunas de estas carpas, que no han podido ser retiradas aún, son “transitables” por su interior, ¿por qué el año que viene no lo son de lunes 12 a miércoles 14? Todos sabemos que esos días no van a ser utilizadas y así se facilita el tráfico en la ciudad y se pone de cara al vecindario. ¡Una locura del “punyeter”, seguro! Que visquen les falles!

Paraules d’estiu, segons qui les diu. Pues eso, que igual no hay que hacer caso de aquellos que hablamos por no callarnos, aunque sea por “puñeteria”, rebeldía o abandono, que lo mismo da. Al fin y al cabo solo es una opinión y en estos momentos está demasiado alterada por las “altas temperaturas”. Dejemos que se enfrie. O no.  Bon estiu a TOTS! I que visquen les falles!

braulio01Después de tanta tinta derramada en prensa escrita, como tanto desgaste de teclados para opinar en diferentes foros a través de redes sociales, uno se queda con un gran amargura de boca al leer tantas inexactitudes, tantas salidas de tono, tanto menosprecio, tanta mediocridad y tanto defensor de lo indefendible. 
Uno puede entender que debido al simple afecto a una causa o por el mero hecho de matar el tiempo aporreando el ordenador, lleve a algunos a verter comentarios sin fundamento que, analizada su procedencia, no se les dé la más mínima importancia. Lo peor del tema es cuando esos comentarios proceden de plumas reconocidas que leemos habitualmente y que se meten en berenjenales escribiendo al dictado de un sentido puramente partidista y sin un claro criterio de la verdad.
Porque hay que ver cómo se te queda el cuerpo después de leer esas epístolas donde, eso sí, con incisa ironía, y bajo el más absoluto desconocimiento de la verdad sobre la realidad del colectivo, desgranan episodios en los que el fallero de base (sí, Pere, el de base, el de verdad) queda en entredicho y el defendido, en este caso el concejal, se ve ensalzado a su costa.
Ni que decir tiene, y eso lo sabemos los que lo hacemos habitualmente, que para abordar un tema importante, donde se involucra a miles y miles de personas, hay que tomárselo en serio y aplicar rigor. No es necesario verter mentiras, ni piadosas ni de las otras, tan solo escribir con profesionalidad. Claro que entendemos las líneas editoriales, por supuesto, pero lo que no es de recibo es realizar insinuaciones, a saber con qué intenciones, para cubrir las espaldas del afín.
El colectivo fallero es quien a lo largo de los años ha venido defendiendo la fiesta, apostando por ella, trabajando y jugándose su dinero. Con este proceder la fiesta ha tenido continuidad y la ciudad se ha aprovechado de ella para crear imagen, para atraer visitantes, para conseguir un reconocimiento. Lo que no se puede consentir es que ahora vengan unos iluminados y traten de quitar el poder a los falleros que se ocupan de ella imponiendo políticas que desprestigian en vez de favorecer. 
Solo tenemos que echar un vistazo a lo ocurrido en estos dos últimos años, donde las polémicas han traspasado fronteras y han supuesto la mofa de quienes hacen la fiesta. Basta ya de sacadas de pecho, de imposiciones dictatoriales y de menosprecios a quienes hacen la fiesta. Hay que tomar medidas urgentes, porque eso de poner la zorra a guardar gallinas nunca ha dado buenos resultados.
En referencia a la encuesta, poco que decir. Simplemente destacar la inutilidad del gasto de un dinero que no va a servir para nada, porque quien realmente conoce las bondades y carencias son los que sufren directamente el día a día de la fiesta, los que resuelven sus problemas, los que se ocupan de que nada falle. Y por supuesto, los que componen los censos de las comisiones y colaboran económicamente con sus cuotas. 
Creo que ha llegado el momento de decir basta ya a tanto directivo rancio que solo ha llegado a la fiesta para entorpecer.