La indumentaria tradicional valenciana vive y perdura gracias a quienes cultivan con ella una identidad. En ese terreno, el nombre de Eugenia Puertes ha consolidado un territorio propio; un sello inconfundible sustentado en la experiencia, la coherencia artesanal y la confianza de quienes eligen su firma.

Más de cuatro décadas avalan a la empresa, cuyo recorrido combina el estudio histórico, la fidelidad a los tejidos y técnicas tradicionales, la calidad y una lectura sensible de aquello que define la elegancia valenciana. Sobre ese sustrato trabajan Inmaculada Calap y Eduardo Puertes, responsables de dar forma a un estilo compuesto por el equilibrio y el respeto a las raíces.

En estas páginas se muestran dos ejemplos que ilustran esa filosofía, con unos matices marcados e importantes.

Para Cristina Juliá Chirivella, fallera mayor 2025 de Pérez Galdós-Calixto III, Eugenia Puertes realizó un “más difícil todavía” con el objeto de cumplir su sueño más anhelado. Cristina es nieta de Paquita Iborra, Fallera Mayor de Valencia 1956, y para su reinado deseaba restaurar dos trajes de su abuela integrados por dos espolines: el Valencia en blanco y el emblemático Herraduras en tono azul cielo. «Recuperar el patrimonio es una de nuestras pasiones», declaran los responsables de la firma.

En el caso del Valencia, que lució en su ofrenda de fallera mayor, además se le hizo un jubón de manga larga granate. Y en el caso del Herraduras, se conservaron las puntillas originales y se completó con pañuelo y delantal en nipi bordados en cadeneta de metal.

Por su parte, las creaciones para Claudia Fosati Besó, fallera mayor infantil 2025 de Poeta Alberola-Totana, demuestran la sensibilidad con la que la firma adapta la artesanía al universo infantil, dotándola de dulzura y precisión en cada acabado.

Para su exaltación, llevó un brocatel semimanual en color pruna y confección del siglo XVIII con jubón envarado de manga al codo. Pañuelo y delantal de seda bordados con cadeneta de metal y lentejuelas en oro.

Asimismo, se le confeccionó un traje de borchia en seda vino y guardapiés de seda dupón en rosa, con pañuelo y delantal en batista rústica y bordado de oro. También lució un modelo de seda en damasco azul y beige, con pañuelo y delantal en seda rústica.