El lunes 8 de diciembre abría sus puertas la nueva sede de Realce Alta Posticería, unas instalaciones pensadas y estudiadas para poner en valor la artesanía, la belleza, y, cómo no, las Fallas.
Realce ha dado un paso decisivo en su trayectoria con la inauguración de sus instalaciones en la calle del Cristo número 11 de Paterna, las cuales suponen mucho más que un cambio de local. La firma, con casi tres décadas de historia, ha transformado unos antiguos juzgados de 900 metros cuadrados en un espacio donde conviven artesanía, formación, belleza, acción social y cultura festiva. Un «salto al vacío», como lo definen Loli Montero y Juan Antonio Remedios, sus responsables, que se traduce en una apuesta ambiciosa por el presente y el futuro del oficio.
Realce recibió a clientes y amigos en una jornada inaugural feliz y esperada, a la que no faltaron el alcalde de Paterna y senador por Valencia, Juan Antonio Sagredo; la Fallera Mayor de Valencia 2026, Carmen Prades Gil; y la Fallera Mayor de Paterna 2026, Rocío Navarro Montoro, entre otros destacados invitados.
Este nuevo local integra una zona concebida como escaparate de identidad, donde destaca una pantalla de gran formato que proyecta las portadas de Actualidad Fallera desde 2018, año en que Realce se convirtió en indumentarista oficial de las Falleras Mayores y Cortes de Honor. La tienda es, además, punto de venta oficial de la revista, así como de firmas Mes Que Pintes, Murta, Moñaditas o Pinzellades Artesanía.
Entre las piezas singulares del espacio sobresale un sofá “chester” tapizado con una reprografía del espolín Santa Marta, cedido por Vives y Marí, y convertido en una pieza única gracias al trabajo artesanal del tapicero Ángel Díaz. A su alrededor, el dibujo exclusivo Realce de Vives y Marí, nombre idóneo y motivo de la elección del mismo, luce en cuadros toda la gama cromática.
El local integra una zona de coworking destinada a peluqueras autónomas, un concepto poco habitual en el sector, que facilita el acceso a un espacio profesional a quienes no pueden asumir un alquiler fijo. A ello se suma una completa área de productos de peluquería y el lanzamiento de una nueva marca exclusiva, Eliné, con una línea de colores pensados específicamente para falleras.
Uno de los espacios más cuidados es el dedicado a las pelucas oncológicas, concebido como entorno amable donde el equipo acompaña a las usuarias desde la cercanía y la sensibilidad.
La vertiente formativa se articula en un espacio polivalente con cinco tocadores dobles equipada para cursos de peluquería y maquillaje.
Y por supuesto, el núcleo de todo: los talleres donde los artesanos que integran la firma generan y desarrollan la posticería de Realce, tanto de cabello natural como de fibra; un área productiva organizada por fases, que visibiliza el proceso completo del peinado de valenciana.











