El fuego, al fin, fue el protagonista absoluto. Tras una jornada marcada por la incertidumbre climática y la mirada puesta en el Centro de Coordinación de Emergencias, las Fallas de Turís 2026 culminaron el pasado domingo con la Cremà. Hubo que esperar hasta la medianoche del domingo, aguardando a que el nivel de alerta por viento remitiera, para que las llamas devoraran el trabajo de todo un año.
La jornada no estuvo exenta de complicaciones. El nivel 3 de preemergencia por fuertes rachas de viento obligó a tomar decisiones drásticas para garantizar la seguridad: la cancelación de las mascletaes y de la Cavalcada del Foc. A pesar de que el viento se convirtió en un invitado molesto e inesperado, el resto de la programación oficial pudo desarrollarse según lo previsto.
Las cinco comisiones de la localidad, Plaça del Mercat, L’Antiga Fontanella, Els Barris, Placeta del Marqués y Av. de les Corts Valencianes, vivieron un fin de semana de esplendor. Turís volvió a demostrar la intensidad y el sentimiento de sus fiestas, manteniendo viva la esencia de unas Fallas que son el último reducto del fuego en el calendario fallero.
La semana, que arrancó con el sonido de les albaes recorriendo las demarcaciones, alcanzó su clímax emocional con la Ofrenda de flores a la Mare de Deu. Este acto central no solo congregó a los falleros locales, sino que convirtió a Turís en epicentro del mundo festivo al recibir a veintisiete juntas locales y numerosas comisiones llegadas desde diversos puntos de la Comunitat Valenciana.
En el apartado institucional, destaca la visita informal del Conseller de Emergencias, Juan Carlos Valderrama, y Carmen Prades, Fallera Mayor de Valencia 2026.

