Valencia ha vuelto a vibrar desde primera hora de la mañana con uno de los actos más esperados y ruidosos del calendario festivo: la tradicional Macrodespertà.
Más de 3.800 personas, entre adultos y niños, han inundado las calles del centro histórico para despertar a la ciudad y anunciar que Valencia ya respira ambiente fallero.
La jornada comenzó de madrugada. A las 05:00 horas, la comisión de la falla Mossén Sorell-Corona, creadora y colaboradora en la organización de este evento desde el año 2004, comenzó con los trabajos previos para el reparto de trons de bac.
A las 06:00 horas, las Falleras Mayores de Valencia de 2026, Carmen Prades y Marta Mercader, acompañadas por sus respectivas Cortes de Honor, dieron el pistoletazo de salida inaugurando la recogida de las cajas de pirotecnia. Estas cajas, suministradas por Pirotecnia Alto Palancia, han contado este año con un diseño especial que conmemora la declaración de las Fallas como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad.
Poco después, las máximas representantes de la fiesta cumplieron con la tradición visitando la iglesia de San Juan del Hospital. Allí, en la Capilla de Santa Bárbara, patrona de los pirotécnicos, realizaron una ofrenda y una plegaria.
A las 07:00 horas arrancó la Macrodespertà Infantil, partiendo desde la plaza de la Reina y recorriendo la calle San Vicente hasta la plaza del Ayuntamiento. En ella han participado alrededor de 1.630 niños y niñas acreditados, que lanzaron las bombetas de La Petardería. Media hora más tarde, a las 07:30 horas, daba inicio la Macrodespertà de adultos. Cerca de 2.225 personas recorrieron las calles de la Paz y San Vicente, llenando de truenos el amanecer valenciano hasta confluir también en la plaza consistorial. Como gran colofón, Pirotecnia Valenciana disparó en la plaza del Ayuntamiento un final de mascletà titulado 'El retorn de la llum'.
Con un desayuno popular en la misma plaza concluía la mañana que da prólogo al intenso día de la Crida.











