
ANA INÉS PÉREZ GÓMEZ
Ana Inés Pérez Gómez tiene 26 años y es ingeniera informática por la UPV e investigadora en VRAIN (Instituto de Investigación de Inteligencia Artificial de la UPV). Aplica la tecnología en el ámbito de la salud, y entre sus trabajos figuran proyectos europeos de detección precoz de cáncer mediante inteligencia artificial. Pertenece a la falla Plaza Santa Cruz, del sector El Carmen, y es candidata a Fallera Mayor de Valencia.
Fallera desde antes de nacer, inició su trayectoria en Blanquerías y en 2013 se trasladó a Plaza Santa Cruz. Cuenta con el Bunyol d'Or y fue fallera mayor infantil en 2011. Lleva 9 años en la junta directiva de su comisión. Entre sus actos preferidos están la Crida, la Plantà y la Ofrenda, y en este año como fallera mayor ha disfrutado mucho de la Proclamación y la Exaltación.
Desde pequeña sus aficiones son el ballet y la lectura. Ya adulta se ha aficionado también a otros tipos de baile, a la psicología y a la moda. Prácticamente toda su vida ha bailado ballet en la Escuela Susana Renau, con la que ha actuado en Exaltaciones de las Falleras Mayores de Valencia y en la Fonteta. Con su escuela de ballet ha participado además en paradas moras, y vive activamente tradiciones como el Corpus, Sant Vicent, la Procesión Cívica, la Mare de Déu y la Dansà.
Sobre la noche del nombramiento en el Roig Arena, cuenta: «Fue una noche mágica, increíble. Como a todas mis compañeras nos pasó, te haces a la idea de que no sales, porque por estadística es más fácil no salir. Por eso yo ya iba con la idea de no salir. Por eso, cuando salí la tercera, después de María, y pensando en las probabilidades, había salido una baja y otra más alta, no me dio tiempo a acabar la frase cuando sonó el nombre y no pude escuchar más porque mis compañeras me abrazaron. No podía dejar de llorar». Preguntada por sus amigos que no son falleros, responde: «Claro que los tengo, y he de decirte que encuentro más apoyos en los que no son falleros y creo que es porque yo se lo transmito».
Al ser preguntada por si ha pensado en dejar algo aparcado durante el año de representación, explica: «A nivel laboral yo soy muy feliz, me gusta lo que hago, pero tengo toda la vida para hacerlo. Además, antes ya lo hablé con mi jefe y no tengo ningún problema, porque él también es fallero y, según él, tengo todo para poder llegar a ser Fallera Mayor de Valencia». Si pudiera cambiar una sola cosa de las Fallas, asegura: «El ámbito de las fallas es muy tradicional porque nuestras raíces y el arraigo hacen que siempre las fallas sean lo mismo. Sí que tendríamos que mejorar la parte cultural, potenciando con actos, incluso con los más pequeños, con más cultura valenciana».
Sobre por qué quiere ser Fallera Mayor de Valencia, dice: «Porque tengo ilusión, tengo ganas y un gran respeto hacia el cargo. Desde pequeña lo he pensado y lo he soñado y he entendido lo que significa ser Fallera Mayor de Valencia y creo que sería muy apta para hacerlo».
DANIELA ROYO FUSTER
Daniela Royo Fuster tiene 11 años y cursa 6º de Primaria en el Colegio Escolapias Valencia. Pertenece a la falla Plaza Obispo Amigó-Cuenca - 78, del sector La Roqueta - Arrancapins, y es candidata a Fallera Mayor Infantil de Valencia.
Es fallera de su comisión desde que nació y está en posesión del Distintiu d'Or. Pertenece al grupo de playbacks de Obispo desde los 6 años, que participa en el concurso de la Junta Central Fallera (JCF), donde ha obtenido bastantes premios. También forma parte desde pequeña del grupo infantil de bailes regionales y participa en Balls al Carrer y en la Dansà a la Mare de Déu. Si tuviera que elegir un acto, sería la recogida de premios.
Entre sus aficiones están los deportes: practica golf y baloncesto. En verano le gusta mucho la playa y practicar pádel surf con su tabla. Le encanta bailar y hacer coreografías, viajar, conocer sitios y gente nueva y hacer muchos amigos. También le gusta dibujar y hacer manualidades, como pulseras, collares o pintar piedras, para regalarlas, y construir Legos, de los que tiene un montón. Sobre todo, le gusta pasar tiempo con su familia y sus amigos. No participa en otras festividades de la ciudad de Valencia, pero su padre, nacido en Manises, es Clavario de las Fiestas Patronales de las Santas Justa y Rufina. Cuenta que, por ello, «desde que era muy pequeña, siempre he participado en estas fiestas».
Del día de su nombramiento en el Roig Arena recuerda que fue un día de «muchos nervios», y que desfilar en ese recinto, animada por la gente y por su propia falla, «resultó muy bonito». Salir elegida, asegura, fue «algo inolvidable y una ilusión muy grande». Sobre la reacción de sus compañeros del colegio y de sus profesores, explica: «Me han dado la enhorabuena, se han alegrado mucho por mí, lo mismo que mis profesores, que ya días antes me animaban y me deseaban mucha suerte».
Si pudiera inventar una falla infantil, dice: «Me basaría un poco en cómo ha sido mi falla este año, que recomendaba que hay que hacer ejercicio para estar sano y ser felices haciendo lo que nos gusta». Sobre qué quiere ser de mayor, responde: «Todavía no lo sé, pero quizás me incline por las ciencias. Me gusta farmacia y quizás vaya por ahí».
Preguntada por qué quiere ser Fallera Mayor Infantil de Valencia, responde: «Porque creo que puedo representar muy bien a los niños de Valencia porque soy alegre y cariñosa, me encantan las fallas y podría disfrutarlo todo».











