Carro vacío

AlejandroEl mal sueño prosigue. Pensábamos que iba a pasar pronto, pero no. Por desgracia la covid-19 llegó para quedarse, por lo menos a medio plazo, y cuando pensábamos que esta pesadilla que se iniciaba en nuestro querido marzo pasaría pronto nos equivocábamos. Ha llegado para quedarse, amargarnos la vida y cambiarla de una forma brutal, con perspectivas poco halagüeñas para el futuro.

La idiosincrasia de la sociedad valenciana y española va unida a nuestras fiestas. Es nuestra forma de vida y puntal básico de la economía de miles de familias que han visto como de la noche a la mañana su estabilidad es más inestable que nunca. Nuestro sector, el festivo, está dañado, muy dañado y necesitará de tiempo y muchas ayudas para salir adelante. Es tarea de todos y todas, de las instituciones públicas, pero principalmente del colectivo fallero, que es el que verdaderamente puede hacer que ese daño sea el menor posible. Tenemos y debemos de arrimar el hombro, aunque en ocasiones no se vean salidas claras, e intentar superar un bache grande, muy grande.

Llega el mes de septiembre y lógicamente va a ser muy diferente al de los últimos años. La Federación de Fallas de Especial ha propuesto celebrar ‘Una festa per a tots’ para reiniciar y poner los motores en marcha. Me alegra este tipo de iniciativas, porque entre otras cosas demuestra ese espíritu fallero de siempre intentar remontar, aunque las circunstancias sean muy negativas. Me encanta este sentimiento, aunque por desgracia vemos difícil su celebración ya que los datos de la pandemia este verano han sido desastrosos, pésimos, y el realizar actividades que pueda generar concentraciones de gente dudo mucho que nos las autoricen. Pero la intención es buena y de agradecer. Necesitamos alguna alegría y sentirnos vivos falleramente hablando. La Marina puede ser un buen espacio, un espacio amplio que permita evitar concentraciones de gente y adoptando todas las medidas sanitarias.

Llega el mes de septiembre y lógicamente va a ser muy diferente al de los últimos años. La Federación de Fallas de Especial ha propuesto celebrar ‘Una festa per a tots’ para reiniciar y poner los motores en marcha. Me alegra este tipo de iniciativas.

He leído muchos comentarios cuando se anunció la noticia de la realización de este evento. La mayoría son negativos, no les voy a engañar. Pero esa negatividad siempre reside en el desconocimiento de la fiesta y de nuestro colectivo. No hacemos esto para estar de fiesta, como dicen la mayoría de los comentarios. No hacemos esto porque solamente pensamos en la fiesta y somos ajenos a todo lo que estamos viviendo. Hacemos esto porque se requiere la necesidad de reactivar de alguna forma nuestra actividad. Se hace cómo decía al principio para sentirnos vivos, que nuestra fiesta siga viva. Claro que somos conscientes de la que está cayendo, claro que estamos preocupados, claro que hemos perdido a seres queridos, claro que hemos perdido trabajos, claro, claro y claro. Da rabia tener que recordar, en ocasiones de forma reiterativa, que somos ciudadanos y ciudadanas. Se realizará si se puede, y si finalmente es así, no tengan duda que será un espacio seguro, muy seguro, salvaguardando la salud de todo el mundo que la visite.

Este verano hemos visto mucha falta de responsabilidad de parte de mucha gente, que ha pasado de las normas establecidas, saltándose a la torera todo lo que se podía saltar. Fiestas multitudinarias, también clandestinas, reuniones de mucha gente sin guardar las distancias de seguridad, sin mascarillas y un gran etcétera que, seguro, que no tengo que recordar, porque se acuerdan perfectamente. ¿Recuerdan algún tipo de fiesta descontrolada en un casal fallero? ¿Recuerdan alguna concentración o acto realizado por parte del colectivo? ¿Les ha llegado alguna imagen de algún grupo de falleros y falleras saltándose alguna medida sanitaria? No, ¿verdad? No lo recuerdan. Es normal, porque no ha habido ni un solo caso.

No ha habido ni una sola denuncia a un casal por hacer algún tipo de reunión. No ha habido ninguna denuncia por montar una fiesta en una falla, ni hemos hecho ningún tipo de previa como en Navarra o en algún pueblo de Andalucía. Y no lo hemos hecho porque el colectivo fallero siempre se ha portado como debe comportarse, por mucho que digan de nosotros y nos recuerden los típicos estereotipos que, por desgracia, nos siguen marcando. La realidad es la que es: de nuevo el colectivo fallero ha demostrado ser prudente, responsable y solidario. Y de vez en cuando vale la pena recordarlo.

PunxesVinga va! No siempre resulta fácil ser ‘agudo’ con las fallas, con la actualidad fallera. Hay ocasiones en las que, gracias a todos los santos, hay que bucear en los intríngulis de esta para hallar los espacios y recovecos más ignotos donde ‘hincar’ el diente de la crítica. Este punyeter muchas veces ha revisitado pasadas ‘raciones de punxes’ para seguir ‘pinchando en hueso’. En esta ocasión el viaje es hacia adelante, ejerciendo de pitonisa Pepa lanzada al vacio sin arnés ni red, porqué... De jove projectes, de vell renuncies.

Apa! Después del alud de bellas palabras y buenas intenciones, en la dirección de ‘aprovechar’ la oportunidad que nos brindaba el maldito virus, ahora va y resulta que estamos en el mismo punto que hace seis meses… el punto de la parálisis total. Una parálisis física (no hacemos nada) y una parálisis mental (nadie tiene nada nuevo que aportar), que nos tiene, mayoritariamente, anclados al pasado… Parados en el tiempo sin capacidad de reacción ni de futuro. Ara és hora de tocar temps.

Tira-li, Martí! El ‘tejido asociativo’ del cual tanto nos hemos vanagloriado los falleros de formar parte, se ha deshilachado como un viejo retal raído. Los cuadros directivos de la mayoría de comisiones sufren (quiero pensar que sufren) un profundo letargo que les sume en el magma de la duda existencial.  Mientras alguien no les diga qué han de hacer, mejor no hacer nada. Cada cosa al seu temps i els naps a l’Advent.

Desperta ferro! Las prisas de mayo por ‘aplazar definitivamente’, que nos ‘pintaron’ unas fallas extraordinarias en 2021 y 2022, las primeras de ‘reserva’ y las segundas de ‘crianza’, se pueden convertir con el paso del tiempo, y la ‘desgana’ general, en las fallas de las dudas razonables, las primeras de ‘sabor rancio’ y las segundas con un punto ‘avinagrado’.  El que s’ho menja tot en una fartada, ho caga tot en una caguerada.

Alça, pilili! Nos fuimos a casa con los entramados luminosos instalados, algunos de ellos encendidos. Pronto, muy pronto, se apagaron las luces y se retiraron la mayoría de los adornos colgados. Restaron las instalaciones, soportes y circuitos, que poco a poco han ido retirándose. Seis meses después pocos siguen en su lugar y la mayoría ha desaparecido. Es la mejor metáfora de lo sucedido con las fallas. Al music vell li queda el compàs.

Amunt! (amb perdó de Meriton) Solo la Junta Central Fallera, con un cierto ‘tufillo’ a obligación, está afrontando el ejercicio 2021 con cierta ‘profesionalidad’. Las diferentes delegaciones, no sabemos si por indicaciones verticales, o de motu proprio, buscan y rebuscan actividades, concursos y actos con los que dar sentido a un ejercicio ‘muerto’ porqué todo está hecho menos aquello que fundamenta lo hecho y lo por hacer. El millor mestre el temps; la millor ciència, la paciència.

Arre haca! Así, poco a poco, con distancia social y mascarillas, los diferentes colectivos interesados se reunieron en los ‘cálidos’, por no decir tórridos, espacios del Arena España Fallas (que me ha molado ponerle nombre a la JCF). Allá se reprodujeron todas y cada una de las ‘dudas’ y los ‘temores’ de las comisiones, llegando incluso a planteamientos que en otros ejercicios hubiesen resultado increíbles, como ‘si no hay seguridad, mejor no convocar nada’, ‘nosotros no vamos a hacer pero...’, ‘¿proponer? ¿nosotros? nada… Proponed vosotros y ya veremos’. En fin, todo un torrente de ideas y propuestas para renovar, cambiar, mejorar nuestra ‘querida fiesta de las Fallas’ y así aprovechar la ocasión que nos brindaba ‘este maldito virus’. Hi ha més anys que capellans, mes dies que llonganisses i més setmanes que botifarres.

Au, cacau! Gran advertencia la realizada por el concejal a principios de agosto: ‘Las fallas 2021 se quemarán sí o sí’. El resto de la frase no fue publicada por la prensa, pero fue algo así: ‘no vamos a consentir que os guardéis las fallas otro año más, gandules’. No se sabe a ciencia cierta si lo dijo, lo pensó o simplemente lo oímos en sueños algunos que sentimos las fallas de otra manera. Astúcia, temps i bons fins poden més que els mals instints.

Sols espere que el temps em lleve la raó, perquè com passen els temps, passen els pensaments. I que ningú no s’oblide mai, el millor company per a passar el temps és un vell i punyeter indomable.

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